La dieta mediterránea ha sido reconocida internacionalmente como la más saludable y equilibrada de todas.
Se podría decir, sin embargo, que ésta no existiría como tal sin el aceite de oliva, ya que éste es necesario en la elaboración de prácticamente todas las recetas.
A lo largo de la Historia encontramos referencias al olivo y el aceite de oliva en civilizaciones tan importantes como la egipcia, la griega y la romana, que ya lo apreciaban por sus grandes cualidades.
Pero no sólo la apreciaban los antiguos … El Aceite de Oliva de calidad Virgen Extra es un producto muy apreciado actualmente en la alta cocina y cada vez más en los hogares de todo el mundo: sus matices aromáticos son la perfecta culminación de cualquier plato.
Aceite de Oliva Virgen Extra: tanto natural como un zumo de naranja
Primeramente, hay siempre que diferenciamos del Aceite de Oliva, de El Aceite de Oliva Virgen Extra. Este último es el único que se consume tal como se exprime del fruto. El proceso de elaboración es simple y no altera las propiedades del zumo obtenido. El resto de aceites vegetales provienen de semillas en su mayor parte y en su elaboración intervienen procesos químicos que hacen de estos aceites un producto menos natural ante el Aceite de Oliva Virgen Extra.
A diferencia que los otros aceites, el gusto y olor que aporta el aceite de oliva virgen extra ensalza y mejora el sabor del resto de ingredientes y aporta personalidad a los platos. Es lo que realmente conserva los aromas, sabor y propiedades naturales de la aceituna.
El Aceite de Oliva (procedente de mezclas con Aceite de Oliva refinado) ha perdido gran parte de sus propiedades organolépticas durante los procesos de extracción y refinado.
Por último, para todos es conocido el gran número de beneficios que aporta a nuestro cuerpo el aceite de oliva virgen extra. El aceite de oliva es el único alimento que está compuesto mayoritariamente por ácido graso oleico, un ácido graso con grandes aportes nutritivos.
Bueno “en crudo”, bueno para freír
El Aceite de Oliva Virgen Extra se utiliza mayoritariamente “en crudo”, pero es también común y recomendable para otras técnicas de cocina como el frito.
En crudo el aceite de oliva nos permite aliñar, adobar, conservar y emulsionar. Una vez puestos a cocinar podemos utilizarlo para freír, saltear, rehogar, estofar, confitar, escabechar y asar.
El buen gourmet descubre inmediatamente el color y el perfume de un buen aceite de oliva. Saber apreciar los matices que definen un buen aceite es paso previo para descubrir los secretos de la cocina mediterránea.
Quizás la alta cocina no está siempre al alcance de todos, pero la comida que hacían nuestras abuelas es el que nunca falla. Cocinando como nuestras abuelas o madres nunca nos equivocaremos. Ellas saben bien la importancia de la dieta mediterránea, o los guisos y comidas de toda la vida y de su toque especial con Aceite de Oliva Virgen Extra.
Esta experiencia y sabiduría ancestrales en la manera de utilizar el aceite de oliva virgen extra explica la suculencia de la cocina mediterránea, en la que las posibilidades de jugar con los sabores parecen infinitas.


